Llega el momento de opinar sobre la imprescindible formación del profesorado, no sólo en TIC sino en una nueva metodología que permita centrar de una vez por todas las educación en el alumnado, en sus propias experiencias de aprendizaje compartido y colaborativo, en su formación permanente para la vida dentro de una sociedad mucho más avanzada que aquella ya pasada hacia la que la educación actual parece dirigirles, con lo que les está abocando a un seguro fracaso.
Lejos de considerarme un visionario (cualquiera que se haya dedicado a las TIC educativas podía predecirlo), a lo largo de los dos últimos años he advertido y animado al profesorado en muy reitaradas ocasiones a tomarse en serio la formación TIC como elemento imprescindible para una incorporación de las TIC a sus aulas que les posibilitase abordar con mayores garantías el cambio de paradigma educativo que se estaba ya perfilando en muchas comunidades.
En Galicia, por desgracia, las autoridades educativas hicieron caso omiso de la necesidad de adaptarse a los nuevos tiempos y corrientes pedagógicas, impidiendo que hubiese una progresiva formación del profesorado en los centros.
No se equiparon con la suficiente tecnología más que unos 30 centros escogidos como “pilotos” mientras en otras autonomías se equipaba a la totalidad. En Galicia estamos en período de pruebas mientras la carrera ya va por la mitad de su recorrido. Un tiempo perdido muy difícil de recuperar…
Y en ese sentido animaba yo al profesorado a buscarse la vida sacrificando muchas horas de su vida personal para formarse en los rudimentos de las TIC confeccionado blogs, usando wikis, participando en redes sociales y aprendiendo a utilizar herramientas de la web 2.0.
No digo que nadie me haya hecho caso, pero éste fue realmente escaso. Casi nadie siguió el camino que intenté trazar y en el invertí miles de horas. La mayoría demostró un desinterés total y algun@s reclamaron en múltiples ocasiones mi asesoramiento y mi ayuda para una formación en la que nadie les ayudaba. Tampoco yo pude asistirles. Con dos horas semanales de dedicación a la coordinación TIC, la tarea era imposible.
He reclamado hasta el límite de mis posibilidades. Y lo he pasado francamente mal, entre la impotencia de no poder ayudar y el desprecio institucional hacia mi trabajo.
Ahora espero que las autoridades educativas faciliten esa formación a todo el profesorado, incluído yo mismo (nunca me admitieron en un curso de coordinadores TIC, supongo que por falta de plazas) y lo hagan con un esfuerzo y una calidad que pueda compensar el escaso margen de tiempo que nos queda para asistir a la inminente llegada de los ordenadores a las aulas.
Y del profesorado espero que no se niegue a adquirir esa formación imprescindible para una mejor práctica educativa.
Los errores del pasado no pueden justificar actitudes negativas en el presente. No hipotequemos el futuro.
La formación debe ser muy amplia y con horizontes claros. Si queremos TIC en las aulas, no podemos conformarnos con aprender a encender y apagar un simple libro electrónico encapsulado dentro de un ordenador. Si queremos una educación de calidad apoyada con las TIC, tenemos que aprender a movernos por internet para extraer lo mejor de la red y de las herramientas colaborativas para enriquecer las actividades de nuestro alumnado.
Tendremos que aprender a confeccionar nuestros propios recursos educativos: blogs, wikis, redes, Webquests, Hotpotatoes, Lim, JClic, etc. Y utilizar Moodle o cualquier otro sistema de aulas virtuales. Deberemos aprender a usar el software libre (linux, open office, google docs, etc.). Aprender también a utilizar Agrega para compartir y adaptar los objetos y secuencias educativas.
¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Dónde?
Nuestras autoridades educativas deberían responder rápidamente a estas preguntas.
Pero yo vuelvo a aconsejar a todo el profesorado que empiece ya, desde donde sea y cuando y como pueda…




































































































































